Mauve nació de un sueño. Un sueño que tardó más de 15 años en tomar forma, que pasó por el miedo, la terapia, los viajes y la confianza de dos personas que decidieron apostar juntas. Gime lleva desde 2008 en el mundo de las uñas. Trabajó en todos lados, de todas las formas posibles. Y cuando llegó el momento de crear algo propio, no quiso hacer cualquier cosa — quiso hacer el mejor salón de Rosario. Fernando confió sin dudar. Y juntos construyeron Mauve desde cero, eligiendo cada detalle: la decoración, los productos, la marca, la atención, el equipo. El 6 de mayo de 2024 abrieron las puertas. Y hoy, con dos salones, siguen construyendo ese sueño todos los días. Mauve no es solo un salón. Es lo que pasa cuando el amor por lo que hacés no tiene techo
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